
2010-06-14
Esta es la conclusión a la que han llegado investigadores norteamericanos que recomiendan impedir el acceso del ganado a charcas y zonas húmedas, protegiéndolas con vallados adecuados y suministrando puntos de agua alternativos.
Las prácticas agroganaderas pueden tener efectos negativos directos o indirectos sobre los anfibios y sus larvas, disminuyendo la calidad del agua a través de la deposición de heces del ganado (compuestos altamente nitrogenados que causan la eutrofización de dichas aguas) y por sobrepastoreo del entorno. Para comprobar estos efectos, en Tennessee (EE.UU) durante 2005 y 2006, se tomaron muestras de agua y larvas de anfibios dos veces al mes en 7 humedales distintos (tres con acceso para las reses y cuatro).
Los resultados que obtuvieron fueron que la riqueza y diversidad de especies de anfibios fueron mayores en los humedales sin ganado. Además, el tamaño del cuerpo de algunas larvas de ranas fue mayor en los humedales a los que accedió el ganado, pero esta tendencia no existía para los individuos metamorfoseados y los adultos. Por otra parte, el oxígeno disuelto fue menor, mientras que la conductividad específica y la turbidez fueron mayores en los humedales con acceso a la ganadería. La biomasa promedio de detritus depositado fue menor en los humedales de ganado de conexión frente a los humedales no acceso; no se detectaron diferencias en la biomasa de algas.
Ante los efectos negativos de ganado en la calidad del agua, la biomasa de detritos, la riqueza y abundancia de anfibios, los autores recomiendan la exclusión de la ganadería en hábitats importantes para la cría de anfibios.
Artículo: "Impacts of cattle on amphibian larvae and the aquatic environmental" (2008). Chandler y colaboradores, publicado en la revista científica internacional, Freshwater Biology.