
2012-02-16
Las suertes foguerales son aprovechamientos de leña, que se concede a los vecinos de la zona para que la utilicen como combustible. Son técnicos cualificados forales los que señalan los árboles que pueden talarse, pero ¿con qué criterios?
Investigadores de Gaden han realizado varios estudios sobre tejones en el parque natural de Gorbeia y sus alrededores. Actualmente, colaboradores voluntarios, controlan la evolución de algunas de las tejoneras de las consideradas principales y a los clanes que las ocupan.
En una de las revisiones rutinarias realizadas durante el período navideño se pudo observar cómo en una madriguera principal de cría, se estaban efectuando talas y podas en un parche forestal, que alberga al menos una veintena de especies faunísticas protegidas en catálogos europeos, nacionales y regionales.
Para denunciar la actuación y comprobar si estas podas eran legales, se inició un largo periplo telefónico –con diferentes llamadas a cargo del propio denunciante- a través de distintos entes públicos (Ertzaina, Diputación Foral de Álava, etc.), con el objeto de resolver la cuestión, dado que no había nadie disponible en la Administración que resolviera los interrogantes planteados.
Así, cinco días más tarde, se pudo contactar con los responsables del Servicio de Montes y concertar un encuentro, donde nos explicaron su protocolo de actuación para la concesión de suertes foguerales, basados en criterios forestales y no en criterios ambientales (a pesar de lo que indica la Norma Foral de Montes
alavesa) ni en el puro sentido común (una madriguera muy conspicua sita en el lugar elegido para la poda).
Para respetar los criterios ambientales, el departamento de Montes realizó unas consultas al departamento de Medio Ambiente, pero la información proporcionado por éste fue escasa y poco detallada a efectos prácticos.
De lo sucedido, cabe deducirse que no hay una vigilancia o comprobación real por parte de los técnicos de medio ambiente “in situ” de la zona donde van a realizarse esas suertes foguerales, que son múltiples y repartidas por toda la geografía alavesa, y que aunque tienen un impacto reducido en términos globales, puntualmente pueden casionar daños irreparables desde el punto de vista ambiental.
Por lo menos, los técnicos de Montes, han prometido que para la próxima temporada, consultarán con Gaden, la conveniencia de las zonas elegidas para señalar árboles.